LOS ESPACIOS INTERCULTURALES. COMUNIDAD MAPUCHE... COMUNIDADES QUE EXCLUYEN, COMUNIDADES EXCLUIDAS.
Análisis de un caso clínico.

Por Julieta Nahúm. San Martín de los Andes.

Una paciente perteneciente a la comunidad mapuche despierta en la autora reflexiones e interrogantes que la lleva a realizar un análisis sobre la exclusión dentro de la propia comunidad excluida, la tradición, la traición, la pertenencia, los lugares y los no-lugares.
...”La tendencia agresiva es una disposición instintiva innata y autónoma del ser humano….mayor obstáculo con el que tropieza la cultura…..proceso particular que se desarrolla sobre la humanidad….proceso puesto al servicio de Eros, destinado a condensar en una unidad vasta, en la humanidad, a los individuos aislados, luego a las familias, las tribus, los pueblos y las naciones…..Estas masas humanas han de ser vinculadas libidinalmente, pues ni la necesidad por sí sola ni las ventajas de la comunidad de trabajo, bastarían para mantenerlas unidas. Pero el natural instinto humano de agresión, de hostilidad de uno contra otros y de todos contra uno, se opone a este designio de la cultura. Dicho instinto de agresión es el descendiente y principal representante del instinto de muerte, que hemos hallado junto a Eros y que con él comparte la dominación del mundo….la lucha entre Eros y muerte, instinto de vida e instinto de destrucción, tal como se lleva a cabo en la especie humana. Esta lucha es, en suma, el contenido esencial de la misma, y por ello la evolución cultural puede ser definida brevemente como la lucha de la especie humana por la vida.¡ Y es este combate de los Titanes el que nuestras nodrizas pretenden aplacar en su arrorró del Cielo ! “ (S. Freud,O. Completas “El Malestar de la cultura” Págs. 3052 y 53, T. III, López Ballesteros y de Torres)
¿Qué le pasa al sujeto cuando no tiene más lugar dentro del propio espacio social y cultural donde, a la vez, está también el espacio laboral? A su vez: ¿porqué puede sucederle esto?
Cuando el espacio institucional se ve invadido por lo político...¿sería ésta la mejor manera de aniquilar comunidades y subjetividades?
El espacio puede ser propio o colectivo; con límites flexibles, como los trancisionales, los artísticos, etc. y otros que, pudiendo serlo, se hacen extremadamente rígidos, como los institucionales, como el del caso que voy a presentar, que es tan rígido que, cuando se atraviesa el umbral, no se puede volver convirtiéndose así en violento, dejando al sujeto en cuestión, sin el respaldo de la propia historia vivida, de los significantes que le daban pertenencia y seguridad, u espacio contenedor, su propio espacio.
Todo se torna más complejo en el caso de S, quien viene derivada de la médica clínica con el diagnóstico de moda: ataque de pánico y desbordada de angustia debido a lo inimaginable: maltrato laboral, institucional….de su misma comunidad. Nacida y criada en la comunidad mapuche en la que luego trabajará. Aunque desde hace años vive en el pueblo, ama profundamente su cultura, costumbres y creencias. Hasta se casa con alguien de la comunidad que lleva en su apellido, el nombre de su comunidad (el Lonco o cacique de la comunidad presta su apellido a su comunidad). Trabaja en la misma escuela rural en la que ella hizo su escolaridad. Los espacios se mezclan, se traspasan los límites... De la comunidad se sale….pero no siempre se puede volver.
Ella es artesana, hace platería, y lamentablemente, desde que se enfermó, bloqueó su capacidad artística.
A partir del caso de S, comienzo a pensar a la paciente atravesada por múltiples variables, que le vienen de los distintos espacios que nos habitan y, a la vez, que habitamos. En este caso: “el intrapsíquico”, “el cuerpo”, “el espacio individual” y “el familiar”, “lo laboral” (que a la vez, en ella, se torna más complejo, porque lo comparte desde dos espacios: el de la comunidad mapuche a la que pertenece, y el del huinca o blanco, desde donde adquiere el conocimiento que la ubica en otro espacio: “el cultural-social”, dándole el título de maestra, y elige desarrollarlo en la escuela rural del área que le pertenece).

RELATO DE LA PACIENTE:

Historia de las comunidades mapuche: Los mapuches, son uno de los pueblos originarios de América, ellos se ubicaban en el valle de Illapel al norte y la isla de Chiloé sur, en el actual Chile. En 1500 cuando los españoles (Valdivia) llegan a la Araucanía, se enfrentan con ellos en una guerra que dura tres años aproximadamente. Luego al ver que los españoles avanzaban sobre el territorio, muchos de ellos buscaron otro lugar adonde ubicarse y se establecieron en la actual provincia del Neuquén, espacio ocupado por Tehuelches y Pehuenches (otros pueblos originarios). Se dice que era un pueblo que tenía mucho poder, ya que lograron que tanto los tehuelches como los pehuenches, aprendieran el idioma mapuche (mapuzungun) y así se integraron a ellos. Este pueblo, antes de la llegada de los españoles, eran nómades, cruzaban la cordillera de un lado al otro, pero luego con la llegada de Valdivia(Chile) y Roca(Argentina) tuvieron que asentarse en un lugar, la Patagonia y se agruparon en comunidades. ada una estaba representada por un lonco, su mandato pasaba de generación en generación , este cumplía la función política(interceder ante las autoridades Huinca para que los estancieros no lo corrieran de las tierras que habitaban e interceder ante los conflictos comunitarios)y espiritual(realizar todos los años el nguillatún, ceremonia religiosa). Algunos mapuches hoy son agricultores, otros se dedican a la cría de ganado (ovejas, vacas, chivas), otros se dedican a la realización de artesanías (tejidos, madera, platería). En la provincia de Neuquén durante el gobierno de Sobisch (1992) se envía a cada comunidad un estatuto modelo, y sobre ese la comunidad realiza algunos cambios y adoptan dicho estatuto. Desde ese momento el lonco espiritual se desliga de la función política, (esto lo decide un grupo de gente que quería aprovechar la situación para llegar a ser lonco) de la comunidad y se encarga sólo de lo espiritual, quedando la comunidad con el nombre de su apellido en este caso “Painefilú”, y trasformándose en una “asociación civil”, donde el Lonco y su comisión es elegido cada cuatro años, por votación. Desde ese momento existen dos locos; el espiritual y el político (de la zona sur, del Neuquén, la única comunidad que el lonco se encarga de lo espiritual y lo político es Namuncurá) Hoy ya pasaron aproximadamente 18 años de tan importante “aceptación” y reforma de la cultura mapuche. Los resultados no son muy buenos. Se tuvieron que adaptar a elegir el lonco político cada cuatro años, guiarse por un reglamento y a su vez para ser reconocida en la provincia deben tener personería jurídica (cumpliendo con todos los papeles que esto implica, como el balance). El lonco hoy en la comunidad se encarga de entregar la caja de alimento, dar el aval si una persona requiere el plan de 150 pesos que da la provincia, entregar los bonos de gas, y repartir objetos ( cocinas, chapa, manguera) a aquellas personas que lo necesitan y tienen una buena relación con él. De esta manera ellos se hacen respetar en la comunidad. El lonco toma decisiones con un grupo de gente, dejando de lado al que no esta de acuerdo. En algunas comunidades es muy poca la gente que no vive de un plan. La mayoría tienen casas hechas por la provincia. Hoy estar en la comisión directiva como lonco político, les crea poder porque pueden decidir por su gente. No existe oposición, la gente no llega a ser crítica y obedece a las decisiones que toma el lonco, por miedo a que le saquen el plan, la caja, la leña etc. Muchas personas (jóvenes), no se adaptaron a ese estilo de vida y han salido a trabajar al pueblo, los mayores que no están de acuerdo con el lonco han dejado de participar en las asambleas, y se han alejado. Ya no se trabaja en comunidad. Ejemplo: antes se juntaban para esquilar sus animales; se ayudaban uno al otro, y vender la lana todos juntos, todo se hacia en un lugar comunitario. Hoy cada uno realiza la esquila en su casa y vende la lana individualmente. Así se vive en las comunidades.

ESCUELAS RURALES.

Las escuelas rurales se fueron creando para garantizar el cumplimiento de la escolaridad obligatoria, a los niños del área rural.
Como en muchas zonas rurales la matrícula de alumnos no supera los treinta niños/as los grados son ciclados. Cada maestro tiene un ciclo a cargo, uno de ellos cumple la función de director. En algunas escuelas se anexa el jardín, para su creación debe tener una matrícula de 10 alumnos en adelante.

MAMÁ MARGARITA

Mamá Margarita es el nombre que llevaba una escuela-albergue, creada por la iglesia católica, aproximadamente unos treinta años atrás en una comunidad mapuche (área rural). La finalidad de esta escuela era: • Albergar a niñas de otras comunidades mapuches para que se educaran, ya que en sus comunidades no habían escuelas primarias, o vivían muy distanciadas de ellas. • Estaba destinada sólo a niñas, ya que son las que corren un alto riesgo al maltrato, abuso, violaciones etc. • La escuela se crea en una comunidad porque de esa manera, las niñas albergadas, no sufrían un cambio en el espacio físico (seguían viviendo en el campo). • La escuela se crea jornada completa, para que las niñas albergadas tengan más contención en ese lugar. • Para la creación de la escuela se consulta al lonco (Manuel Painefilú) incluso el dona una parte de su pastoreo para dicha construcción. • En ese tiempo en ninguna comunidad existía el trasporte escolar, y todos íbamos caminando a la escuela más allá de la distancia. • La escuela es creada por dos sacerdotes (Padre Barreto y Mateo) pero le piden a las hijas de María Auxiliadora que lleven adelante dicha obra.
Esta escuela fue creciendo en edificios por la gran demanda de niñas de distintas comunidades, y era la única escuela del área rural que tenia los ciclos divididos por grados con sus respectivas maestras, incluyendo jardín de infantes, más las maestras celadoras del albergue. Su planta funcional superaba las 25 personas. Incluso las maestras si querían podían vivir allí en una vivienda de la escuela, tenía dos porteras y una de ellas vivía en una vivienda institucional. Con el tiempo, los y las niñas que se educaban allí fueron ayudados por las religiosas para seguir estudiando en Junín de los Andes, en el colegio María Auxiliadora y El colegio Ceferino Namuncura. Muchos terminaron y eligieron otras carreras como maestra de grado.
El tiempo fue pasando, la modalidad de las comunidades fueron cambiando, ya existían dos loncos, el político, elegido por la gente en asamblea cada cuatro años y el lonco espiritual, cuyo mando pasa de generación en generación. Los Jóvenes que se habían ido a estudiar, volvieron con títulos, pero las únicas que tenían lugar para trabajar eran las hijas de la portera que vivía en la vivienda institucional, y las religiosas realizaban algunos acomodos: - Una de las hijas de la portera con un quinto año trabaja como maestra de música sin tener el título. - Un maestro de huerta, que le cuesta cultivar la tierra. No se ve producción, eso es lo que la gente quería. - Una maestra de plástica con un título supletorio. - Las maestras celadoras no tienen el título de maestra.
En la comunidad ya había chicos con título para trabajar en la escuela, pero las religiosas no los tenían en cuenta, traían docentes de otro lado como Bahía Blanca, Tucumán hasta una directora de Chubut. Igualmente al lonco eso no le importaba.
Se desata el conflicto. La portera que vive en la escuela se está por jubilar, una religiosa le pide al hijo de la portera que le devuelva un edificio para demolerlo y construir una sala de juegos, para los niños y niñas que asisten a la escuela. Esto enoja a: - Las hijas de la portera (dos de ellas trabajan en dicho establecimiento), dando a conocer su enojo al: - Lonco de la comunidad. - La maestra de plástica con título supletorio. Se unen ellos, y conquistan a más gente para que se enojen con las religiosas (incluyendo la confederación neuquina, los gremios, ate, aten). Se les solicita a las religiosas que se retiren del establecimiento. En la comunidad hay un grupo de gente, que no está de acuerdo con dicha decisión, entre ellos, el lonco espiritual (Ismael Painefilu), nieto del lonco Manuel Painefilú, quien donó las tierras para la construcción de la escuela-albergue. Dicha familia es la que presta el apellido para que la comunidad lleve el nombre. Ellos no fueron escuchados por el lonco político. Durante dos años la portera, sus hijas, la maestra de plástica, el lonco y un grupo de gente de la comunidad, maltrató, calumnió a las religiosas y el sacerdote (Mateo), ellas no soportaron tanto maltrato y decidieron entregar la escuela (con todos los elementos que tenían, incluyendo al personal) al gobierno actual : Jorge Sapag. Todas las personas que trabajamos allí, continuamos siendo maltratadas por la comunidad y por estas maestras que echaron a las religiosas. Sólo por defender una educación digna para las niñas mapuches. Hoy la escuela que fue creada para una matrícula de 150 niñas/ños, no funciona como albergue, porque el lonco y su gente dicen que es un desarraigo traer niñas mapuches (de distintas comunidades) al albergue. Cuenta con una planta funcional de 25 personas, y con una matrícula de 35 alumnos. Cada día se hace más difícil el trabajo allí, hoy no tienen gas ni cocinera. Pero la escuela sigue funcionando porque el director que tenemos fue elegido por la gente, y se debe a ellos. A muchos docentes les cuesta ponerle límites a los chicos, por miedo a que los padres los retiren del cargo, (de hecho lo hicieron con tres compañeras), y los chicos, no respetan a los maestros, no quieren aprender los contenidos, sólo quieren jugar y mirar películas. ¿Cómo se hace para seguir educando allí? Esto tampoco salió a los medios. Se sigue esperando que el Consejo de Educación tome una decisión.

ANÁLISIS DEL CASO:

Con el fin de acotar el análisis y de resguardar la identidad de mi paciente (y obviamente, por el secreto profesional), no voy a mencionar ningún aspecto de su vida individual, sólo abordaré el tema desde lo social y psicoanalítico, con las debidas disculpas porque sé y deseo que así sea, que muchos esperarán algo más, pero me amparo bajo la lógica del no-todo.
S se presenta con un cuadro depresivo: angustia, tristeza, desilusión (“no puedo creer lo que pasó/me pasó”), sensación de desamparo y pérdida de confianza por no ser más sostenida por el Otro Institución, pérdida del sentido de su trabajo, de su esfuerzo, de su “para qué” profesional-vocacional; sensación de incertidumbre, vacío, pérdida de su sentido de pertenencia. Comienzan las quejas, los arrepentimientos, los autoreproches, frustraciones y autocastigos (somatiza: gastritis, fuertes dolores de cabeza, contracturas cervicales, ansiedad especialmente oral, etc.).
Para S, en su comunidad: “no toleran que alguien progrese económicamente (como su familia de origen) por trabajar afuera de la comunidad cuando no se puede vivir solamente con lo que le ofrece la misma. Hasta te roban si tenés algo, se creen dueños de todos los derechos….realmente son cautivos políticos. Nos odian porque pensamos distinto….y yo no quiero perder m identidad mapuche, nos tratan de huincas, por lo tanto que somos distintos, por lo que no pertenecemos porque nos comunicamos con los blancos”.
Ella es la única de los 8 hermanos que se casó con otro mapuche sosteniendo así lo tradicional, la herencia, la transmisión de la cultura, la resistencia al cambio, lo endogámico propuesto por la agrupación o comunidad a la que pertenece.
Se preguntará S: ¿porque me tratan como diferente si soy igual a Uds.?
A su vez, la comunidad y la Institución escuela también se divide ya que en la escuela se refleja lo que pasa dentro de la comunidad: unos están de acuerdo con el cambio, los otros no por lo que son expulsados de la misma. Surge así un conflicto entre lo tradicional- heredado- transmitido y ordenador, y el cambio, lo nuevo, lo diferente…..el progreso ¿?
¿Cómo se entiende que una comunidad que fue tan vapuleada, use mecanismos de exclusión a una parte de sí misma? ¿Cómo hace S, como todo neurótico, para tolerar este discurso esquizoide: el de la transmisión de la tradición, por un lado, y el de traición, por otro?, y máxime cuando hay 2 padres: un padre- lonco trasgresor: tribal, como el de la horda primitiva, con todo el poder como para acoger o para expulsar, y otro encargado de las tradiciones, que tiene la función materna. Por un lado hay algo de lo materno, primario, y por otro, un padre que no instaura la ley o que instaura una ley fallida, que es déspota, que divide a la comunidad a su conveniencia (o con fines que no responden a lo esperado por la comunidad a la que se debe), que expulsa a sus hijos. Recibiendo así, todos, un doble discurso, y quedando a merced de un lonco-loco desquiciado….(para ver cómo se repite esto en otros grupos humanos, recomiendo ver el documental Zeigiest).
Esta es una comunidad tan cerrada, demandante, posiblemente porque siempre tuvo pérdidas: de espacios (desde tierras hasta la posibilidad de votar), de identidad, de legalidad por el dominio político; han sido desterrados y excluidos de lo macro para la conveniencia de un Otro político- económico.
Si pensamos a los miembros de una comunidad como hermanos, podemos pensarlos al modelo de la fratría, y “si el sujeto se constituye en el campo del Otro, el ordenamiento simbólico de la fratría y los significantes relativos a la fraternidad evidencian en esa constitución una función privilegiada. Pero además, y particularmente la relación con el otro fraterno en su calidad de semejante, los vínculos especulares de idealización, celos, competencia y rivalidad que se tienden a establecer con él, influyen en el plano imaginario en la constitución narcisística del Yo….Para el primerísimo Lacan, el complejo de intrusión nombra uno de los tres complejos familiares determinantes…… La prestancia de la imagen del otro ejerce una fascinación ya no jubilatoria sino narcisísticamente desestabilizante, al desafiar los límites del dominio especular del cuerpo propio, matriz imaginaria de las identificaciones que dan soporte al yo. Del otro especular al otro social, el “socius” fraterno desempeña en ese tránsito un papel decisivo…Sólo que, pese a su pretensión universalizante, toda confraternidad se funda y se reconoce como tal, por la delimitación de un afuera que los une.” (Mario Pujó )(1)
¿Qué subjetividad puede haber en ese contexto? Cuándo primero creemos en la hermandad, en dicho lazo social, y “lo que viene el día después, es la purga: la expulsión del semejante, la intolerancia del otro y el maldecir a todo partenaire: es la guerra de todos contra todos.”( Daniel Paola)(2)
Para terminar, y pensando sólo en ella, paciente que está frente a mí, me sumo a la dirección de la cura que tan poéticamente plantea María Ester Jozami en su artículo “Avatares de la fraternidad” (3) a los analistas: “interrogar al sujeto hasta que reinstaure su posición como agente de su destino….Esto no lo liberará de su exilio, de su extranjería estructural, pero le posibilitará tal vez el reconocimiento de otro destino. Porque tal como cita Edward Said: “el camino que un hombre toma para volver a sí mismo, es un regreso de su exilio espiritual, porque eso es la suma de una vida: un exilio” (Fuera de lugar, editorial Grijalbo Mondadori, Barcelona, 2.001)”

(1)- Psicoanálisis y el Hospital , Nº 16 -editorial: avatares de la fraternidad
(2)- ídem- La fratría
(3)-ídem-




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